Lámpara de Gas

No soy minero ni empresario,
No sé nada de excavaciones ni de la explosión.
No tengo capital, ni inversiones, ni casco
Y nunca me hablaron en la escuela de ingenieros
Nada del descenso ni del socavón.

En conclusión, no sé como manejarlo muy bien,
Pero sin embargo, y aunque parezca una locura,
Bajaré por las venas subterráneas del norte chico,
E intentaré cauteloso ingresar,
Al corazón y al abismo de una mina de oro.